Nuestros médicos nos hablan de estos conceptos, y no siempre nos queda claro a qué se refieren... Más aún, nos enredan preguntando ¿Cómo están las glicemias postprandiales? Algo sabemos que tiene que ver con medirlos 1 hora y media a 2 horas después de comer...pero qué es?Una persona sin diabetes, con su páncreas sanito, ya sabemos que es capaz de producir su propia insulina. Pero no sólo la produce cuando come, también durante las 24 horas del día...
La insulina está presente las 24 horas del día en el cuerpo de una persona no diabética, y cuando come, bueno, su cuerpo calcula cuánto comió y simplemente produce más. A la insulina que está todo el día en el cuerpo sin peak se le llama "insulina basal" y a la que se produce con las comidas, se le llama "insulina prandial".
Nuestros niños no tienen insulina, y nosotros se la proveemos mediante inyecciones en forma diaria. Lo que tenemos que hacer, es transformarnos en su páncreas y tenerlos las 24 horas del día con insulina presente en sus cuerpitos, para que estén exactamente igual que una persona no diabética, pero eso no lo podemos hacer con cualquier insulina, pues las insulinas ultrarápidas son de corta duración y tendríamos que inyectarlos en ese caso cada 20 minutos o más con dosis que no podemos medir de lo pequeñas que serían (que es lo que hacen las bombas de insulina) para no producirles una hipoglicemia.
Por eso existen insulinas de acción ultra lenta o lenta (intermedia la llaman también), para cubrir esas 24 horas en el cuerpo, es decir, insulinas basales. Lo ideal como insulina basal, es elegir una que no tenga peaks para que estemos tranquilos cuando los niños no comen. O que su peak sea mínimo. También está la otra cara de la moneda, en que podemos usar una insulina de acción intermedia, pero con peaks... Cuando está en su acción lenta, está actuando como basal, cuando está haciendo un peak, está actuando como prandial, que es el caso de la nph. Es en el peak cuando aprovechamos de alimentarlos. Este sistema aún es muy utilizado, pero como nada es perfecto, conlleva sus riesgos: cuando los niños son muy pequeños y nos enfrentamos a un peak y no quieren comer... también provoca que nos pasemos alimentando la insulina todo el día y no realmente a nuestro hijo, sus necesidades ni su apetito, por lo que pronto podemos encontrarnos con un niño con sobrepeso, más aún en combinación con insulina Rápida (cristalina, también llamada de Acción regular) que es una insulina que produce ganancia de peso. El uso de NPH como basal también tiene el problema de no cubrir las 24 horas completas y nos encontramos con niños muy altos en las mañanas, y que además tuvieron un peak nocturno, por lo tanto una hipoglicemia nocturna.
Es así como utilizando las distintas características de las insulinas, las utilizamos como insulinas basales o prandiales. Las insulinas prandiales por excelencia son las ultrarápidas y la rápida, (también la nph cuando está haciendo peak como ya decíamos). El que sean prandiales significa que las usamos para cubrir las comidas. De ahí que el médico nos pregunte ¿Cómo andan las glicemias postprandiales? Significa cómo están las glicemias de nuestros hijos después de comer y recibir su dosis de insulina prandial.
De este modo, inyectándoles insulina a nuestros hijos de distintos tipos, emulamos lo que hace el cuerpo de un no diabético. Lo ideal es emularlo lo más parecido posible, esto es, utilizar una insulina que no tenga peak como basal y una de acción ultrarápida como prandial para cada vez que come. De esta forma estaremos imitando casi a la perfección un páncreas de un no diabético.
Importante: La dosis total diaria de insulina, basal más prandial, de un niño corresponde al 100% de insulina que el niño usa. De ese 100%, la dosis que corresponde a insulina basal debiera estar idealmente bordeando el 50% para abajo o para arriba. Significa que si su hijo usa 3 unidades de insulina ultrarapida al desayuno, 6 unidades de lantus, 2 unidades de ultrarapida al almuerzo y 2 unidades de ultrarapida a la comida, su hijo está usando como dosis total diaria: 13 unidades diarias de insulina, de las cuales 6 son basales, la mitad de 13 es 6,5, eso es que está dentro del rango correcto. (Las unidades de ultrarápida se calculan en promedio, los niños nunca deben estar con dosis fijas de insulina prandial, ya sea ultrarápida o cristalina, las dosis deben estar dadas por una escala basada en la glicemia que tienen en el momento antes de comer).
Si usted usa nph y no anda cerca de este porcentaje, no se asuste, pues recuerde que no toda la cantidad de unidades de nph que su hijo usa son utilizadas como basal, hay una parte que es prandial... los peak. Si es usuario de otro tipo de insulina basal y está muy lejos de este porcentaje, vuelva a discutirlo con el endocrinólogo de su hijo, pues lo correcto sería estar dentro de estos rangos.
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