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Nuevos retos para la investigación de islotes |
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Fuente: Gacetamedica.com SE PERSIGUE ASEGURAR LA VIABILIDAD DE LOS TRASPLANTES
Reducir
la toxicidad de los inmunosupresores y avanzar en la diferenciación
celular hacia células productoras de insulina son dos retos clave para
asegurar la viabilidad terapéutica de los trasplantes de islotes
pancreácticos, uno de los proyectos principales del Centro Andaluz de
Biología Molecular y Medicina Regenerativa. Encontrar la vía para que los fármacos
inmunosupresores alteren y afecten lo menos posible a los islotes de
células pancreáticas trasplantados es uno de los retos de la
investigación en este campo. De cara al futuro, el otro aspecto clave
para garantizar su viabilidad es evitar el ataque autoinmune, presente
en el diabético tipo 1. Ésas fueron algunas de las ideas lanzadas por
Bernat Soria, responsable del Centro Andaluz de Biología Molecular y
Medicina Regenerativa (Cabimer), que acogió la semana pasada la
celebración de un lab meeting dedicado a la investigación básica sobre islotes pancreáticos.
Según
adelantó Soria a GACETA MÉDICA, a partir de esa perspectiva, su centro
trata de proponer un ensayo para estudiar con detalle a esos diabéticos
que les falla la secreción de insulina, no tienen autoimunidad y son
cada vez más numerosos. Este hipotético ensayo nacería de la
colaboración del Cabimer con otros institutos de investigación. El
objetivo último pasaría por "transplantar islotes a pacientes con
diabetes monogénica", dijo. En este sentido, recuerda que, "aunque el
tiempo libre de insulina dure poco [limitación clave de esta terapia],
su calidad de vida mejora y las complicaciones han cambiado
completamente".
A la hora de abordar otros retos claves en
investigación para el trasplante, para Bernat Soria es muy importante
conocer bien cómo son los islotes humanos para luego imitarlos y
desarrollarlos en el laboratorio. El objetivo final es hacer células
productoras de insulina e intentar que esas células se organicen en
islotes. Por otro lado, uno de los objetivos declarados del Cabimer es
la diferenciación de células madres hacia células secretoras de
insulina. Conseguir tamaño objetivo tendría una repercusión importante.
Uno de los factores que limitan las posibilidades de estos trasplantes
reside en el alto número de páncreas necesarios por cada receptor. De
ahí que los trabajos de diferenciación celular puedan conducir a la
creación de islotes en laboratorio. De hecho, Soria indica que de los
dos laboratorios del centro, uno está dirigido a diferenciar células
troncales embrionarias humanas productoras de insulina y otro está
dedicado a los mecanismos de supervivencia del islote. El fin último es
que el islote aguante más tiempo bajo mejores condiciones. Hay varias
líneas en desarrollo que, aunque no concluyentes, suponen avances hacia
este objetivo. Este lab meeting acogió la presentación de
datos, publicados y no publicados, sobre el uso de células
hematopoyéticas humanas que pueden llegar a transformarse en células
productoras de insulina, no en células beta, pero sí en células que
tienen ese gen activo. Además, según anunció Soria, su equipo cuenta ya
con algunos "resultados de células cardiacas humanas obtenidas en el
Cabimer a partir de embrionarias". Aunque alejado del campo de la
diabetes, son células contráctiles y este paso es importante para el
investigador porque "es estimulante ver cómo esas células han hecho ese
camino hacia la diferenciación", añadió.
Aunque aún no está
confirmado, es posible que estos trabajos estimulen la colaboración
entre el Cabimer, el Instituto Karolinska de Estocolmo y otros dos
centros de Singapur y Estados Unidos.
El Hospital Central de Asturias inicia un ensayo clínico de trasplantes de islotes pancreáticos
El gerente del Hospital Universitario Central de Asturias, Abelardo
Román, valoró la semana pasada los primeros resultados del ensayo
clínico de trasplantes de islotes pancreáticos desarrollado en el
centro con diabetes tipo 1 y con el que afirman poder ser un
"referente" en investigación, según declaraciones a Europa Press.
Además, indican que hay dos enfermos más en lista de espera para esta
intervención, que puede realizarse hasta a seis pacientes en un año.
Por tanto, no queda claro el límite entre ensayo e incorporación a las
cartera de prestaciones asistenciales. El pasado 21 de diciembre, un
diabético de 49 años intervenido de un trasplante renal se convirtió en
el primer paciente de este estudio clínico. Se le practicó la infusión
de islotes pancreáticos y 18 días después del trasplante ha pasado de
inyectarse 36 unidades diarias de insulina a sólo 12 en todo el
periodo. |