Mamá terapeuta
Era el boom de internet… hace casi 9 años conocí una dulce niña y un barbón enorme igual al abuelito de la Heidi, pero sin canas… por internet!!!!!!!
Pasaron tantas cosas desde esos 9 años, hoy tienen una hijita que es una de los bebés más lindos que he visto alguna vez. Rocío. Rocío tiene una discapacidad, el último diagnóstico que les dieron era leucomalacia periventricular… creo que es más simple hablar de parálisis cerebral, para los comunes mortales. Estos papás que primero tuvieron que luchar para ver que su hijita se afirmara, pues nació prematura, hoy viven entre terapeutas que ayudan a la Rocío a llevar una vida normal y a ellos a lidiar con la discapacidad del ser que más aman en la vida. Tener un hijo con una enfermedad de por vida es tremendamente duro, pero lo más duro de todo son las miradas de “los otros”… sí, los otros, que igual que en la película en realidad son seres que no saben lo que es y lo que se siente cuando la inquisidora mirada está sobre nuestros hijos… se pasa por varias etapas, la que dura más es la agresividad y molestia y las ganas de decirles un par de garabatos. Luego viene la aceptación… que no significa tampoco quedarse de brazos cruzados y decir, “bueno, es lo que nos tocó vivir…” sino que hacer algo por aquellos que están igual que uno hace un tiempo, partiendo y recién lidiando con lo que para nosotros es hoy, pan nuestro de cada día.
Admiro la capacidad de Sonia y “el Yayo” de haberse sobrepuesto a esto. Seguir trabajando, y hasta hacer un postgrado y más que nada me encanta que estén escribiendo un blog para ayudar a otros: Nuestra rehabilitación.
Un abrazo para ellos